La primera denuncia de este Blog es para el IV Concurso de Microrelatos del centro comercial Los Molinos (Utrera). Más de 10 páginas de quejas en el buzón de la página web del recinto son más que suficientes como para deducir que algo raro ha pasado. Comenzaré por un punto de las bases:
Las bases del concurso decían que los microrelatos deberían (obligación) contener la palabra "CRISIS". Se seleccionaría un relato ganador cuyo autor recibiría la nada despreciable cifra de 600€ además de que su relato sería impreso en folletos que se repartirían por el centro comercial, y 20 finalistas cuya recompensa sería la publicación de sus relatos en la web.
Hasta aquí todo correcto. Los problemas vienen ahora.
El día 5 de septiembre se dió a conocer el relato ganador y ahí empezaron las razonables protestas.
La primera es: ¿Por qué publicaron antes el relato ganador que los finalistas? ¿No sería más lógico que publicasen primero los 21 relatos y entre esos eligiesen al ganador? Sí, eso sería lo más lógico, pero hay algo que hizo creer a muchos que el relato ganador ya estaba elegido de antemano... sobre todo porque los 20 relatos finalistas no fueron publicados hasta varios días más tarde que el ganador.
La segunda es: ¿Merece el relato ganador serlo? No voy a juzgarlo, ni voy a transcribirlo aquí para que lo juzgueis vosotros, tampoco voy a poner la web del C.C., no merecen esa publicidad, pero lo que está claro es que si entre los ¿2.000? ¿3.000? relatos que recibieron no había ninguno mejor que ese APAGA Y VÁMONOS.
Para gustos, colores, sí, lo sé, pero en mi opinión (y supongo que en esto estamos todos de acuerdo) un microrelato debe provocarte "algo": Tal vez una sonrisa, tal vez una lágrima, tal vez una sensación de incomodidad, sorpresa, angustia... ¡ALGO! Y ese "algo" no lo consigue el ¿relato? ganador. Algunos de los finalistas sí tienen ese "algo", pero según el jurado no eran tan buenos como el ganador...
La tercera queja es: ¿Es apropiado ese relato para un centro comercial? Sinceramente no quiero entrar a juzgar esto. El relato habla de una felación y su posterior eyaculación para dar a entender que no importa ninguna crisis, ¿Es apropiado que se imprima esto en folletos que podrán leer los niños? Que se autoresponda cada uno según su moralidad.
La cuarta y más importante es: ¡Maldita sea, si ni siquiera el jurado ha cumplido las bases del concurso! Así es, y esto fue lo que me animó a crear esta protesta. Pase que el microrelato ganador no sea del agrado de la mayoría, pase que se publique éste días antes que los finalistas, pero lo que no paso por alto es ¡Que en algunos relatos finalistas no aparezca por ninguna parte la palabra CRISIS, algo que según las bases del concurso era totalmente obligatorio!
¿Qué indica esto? Pues que aparte de que ese jurado está formado por chapuceros es muy probable que no hayan leído ni una mínima parte de todos los relatos que recibieron. Seguramente eligieron los que eligieron habiendo leído unos pocos y punto. Algo imperdonable, señores, IMPERDONABLE.
Tras diez páginas de quejas en su página en las que se citan cosas como:
"jurado comprado o analfabeto"
"Tongo, burla, tomadura de pelo, insulto al resto de participantes y burda mentira al saltarse las bases y la orientación del concurso. Por 600 euros ¿tanta mierda y montaje?"
"¿Quienes conformaban vuestro jurado: Pocholo y Belén Esteban?"
"Si el propio jurado no respeta las bases ¿Qué imagen creen que están dando con este concurso? Yo se lo diré: una imagen PATÉTICA Y LAMENTABLE."
"Lo siento por el ganador pero no lo merecía"
"Parece que han hecho un esfuerzo por escoger el peor"
"¿Quién ejercía de jurado? ¿Las cajeras? Espero que al menos les hayan pagado las horas extra."
Etc, etc... las quejas hablan por si solas.
Esperemos que esto no se vuelva a repetir.
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2 comentarios:
Qué razón tienes.
Mi hija de 11 años envió un relato con la palabra:”CRISIS”. Cuando recibió el aviso del relato ganador y me lo dio a leer con los ojos abiertos como platos porque no lo entendía, me reí por su expresión no porque mi hiciese ninguna gracia lo que cayó en sus manos. Después se lo envié al padre con el titulo: mentes calenturientas…
Que no soy una reprimida, que relatos más eróticos han caído en mis manos, pero no lo veo apropiado para todas las edades..
¡¡jajajajaja!
Está claro que no hay que ser un@ reprimid@ para saber que ese relato no es apropiado para un centro comercial, quien más y quien menos todos disfrutamos del sexo (perdóneme, Padre) pero hay que saber cuando utilizarlo en público.
Felicita a tu hija de mi parte (y de parte de todo el equipo de I.L.) por tener la virtud de escribir a tan temprana edad. Es algo que no se ve muy a menudo pero que es precioso.
¡Un saludo!
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